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jueves, 10 de diciembre de 2020

María Elena Sofía: “Quise escribir un tango y resultó una novela”

 

La escritora de Chacabuco se refiere a su flamante novela Mil veces la vida, publicada recientemente por Nido de Vacas - La historia toma el fondo de la expresión musical y cultural que nos identifica a los argentinos en el mundo: el tango.



Cuando Ulysse cae en prisión y es destinado a Ushuaia, la isla del fin del mundo, cree que su vida ha terminado. Es imposible para un muchacho como él salir vivo de allí. Pero una fotografía hallada en los váteres se presenta como la llave que abrirá su celda hacia una vida nueva. Aferrado a la ilusión de un amor lejano se mantiene la esperanza de transformar su vida, de recuperar la dignidad y mejorar su futuro.

“Quise escribir un tango y resultó una novela”, asegura María Elena Sofía sobre su nueva obra, Mil veces la vida, que publicó recientemente la editorial rojense Nido de vacas. “O quizás, por el contrario, la historia de un hombre quedó impregnada de esa música que fue la forma de vida de aquella gente y hoy forma parte de nuestra identidad”, agrega.

Mil veces la vida crea un espacio para desarrollar temas diversos: el amor, la desilusión, el vivir cotidiano en el arrabal, la figura de la madre, los códigos de la amistad, el trasfondo de la época de la gran inmigración en Sudamérica. La trama encuentra sus escenarios en Ushuaia, Buenos Aires, París y nuestra cercana pampa, desde el arrabal porteño a nuestros pueblos.

“Siempre me provocó una emoción especial todo ese tiempo en que brilló Gardel, cuando la Argentina era un país tan distinto al presente”, explica la escritora sobre el germen de esta novela, en la cual intenta reconstruir las pasiones humanas en torno a una época de grandes cambios para la cultura popular argentina. “Escribir la historia de un hombre sería muy sencillo; ponerle música fue el verdadero trabajo literario”, asegura.

Sofía reconoce que esta novela se gestó en medio de numerosas vicisitudes y limitaciones personales. Como dijo Susan Sontag, “amo las limitaciones porque son la causa de la inspiración”. De allí que la historia representa un camino hacia un estado de salud perfecta que todo ser humano debe recuperar. Es el camino del personaje, Ulysse D’Hollbach, que todos sin excepción recorremos en situaciones y paisajes diferentes. “Solo el gran arte que contiene en sí el bien y la belleza muestra, sin el ruido asonante que caracteriza nuestra época, ese camino, el de todos los hombres”, reflexiona.

 

―¿Qué idea de novela acompaña tu escritura? ¿Por qué el tango?

―Alguien dijo una vez “los argentinos somos un tango”; entonces tuve una sensación, solo eso. Cuando decidí la época, es decir cuando el personaje se instaló por cuenta propia en los años treinta, el tango surgió como una música de fondo que acabó entramándose en la historia. Fue algo natural, como un nacimiento. Yo también, como muchos escritores actuales, pienso que la trama es el tema. Hay muchos temas en esta novela, como tantos personajes con sus historias, que van acompañando igual que en un baile, con todos sus dramatismos, al personaje principal. Escribir la historia de un hombre sería muy sencillo; ponerle música fue el verdadero trabajo literario.

―¿Por qué elegiste esta forma de narrar? Porque tu obra abarca otros géneros literarios…

―Eso no puedo determinarlo, con honestidad. Técnicamente no podría decirte por qué me embarco en una obra de teatro, si deseo por ejemplo hablar de la libertad, o un cuento para niños. En esos espacios que van surgiendo puedo hablar del mismo tema, de distinta forma. Y así llego a concluir que, en verdad, es la manera en que están contadas las historias lo que conlleva el arte. La elección, aún no puedo distinguir en qué momento, decanta por una cosa o por otra; quizás se deba a que escribo continuamente y esos límites me quedan velados.

―¿Qué registros de otros autores reconocés en tu escritura?

―Los autores que me gustan han dejado sus marcas, seguramente. Pero fueron muchos y no podría distinguir eso, cuándo ni en qué forma. Dickens, J. Conrad, Rulfo, Saer, los cuentos de Silvina Ocampo y de Horacio Quiroga; he leído dramaturgia, poesía… Leer poesía es como escuchar música. Y hace muchos años, pero no tantos, leí pilas de revistas de historietas, y esos libritos pequeños con historias románticas y del lejano oeste. ¡Quién sabe qué cosas me influyen en mi momento creativo! Leía esas novelitas de Corín Tellado, y un escritor cuyo nombre me provocaba una gran fascinación: Marcial Lafuente Estefanía. Hace unos años, gracias a internet, pude saber de él. Creo en mi obra y escribo seriamente, no me da vergüenza decir que fui lectora de obras comerciales, como las llaman. Fue divertido, escribo para el lector que gusta de la lectura como yo.



―¿Qué opinión tenés de la actualidad literaria?

―Estamos un poco atrasados en cuanto a probar cosas nuevas, mezclar géneros, permitirse otros juegos… Creo que ya lo hizo la pintura y la música, otras artes renacieron y se desarrollaron gracias a una libertad o intrepidez que la literatura aún no se anima a mostrar. Existen algunas excepciones, pero hay como un gran temor a la crítica o a la exposición. Y los artistas no debemos detenernos ante eso, vinimos a hacer el ridículo y seguir sonriendo. No pasa nada.

―¿Qué autores de hoy te gustan?

―Me gusta el chaqueño Mariano Quirós, por ejemplo, y algunos amigos que aún no son muy conocidos, que no tienen la difusión necesaria. Estoy convencida de que hay una literatura genuina en nuestras provincias, que desde el interior se va a producir la renovación que esperamos. Te diría desde el interior de Sudamérica.

―¿Qué encontraste y qué perdiste a lo largo del proceso de escritura de esta obra?

―Escribir esta novela me llevó cuatro años. Gran parte fue hecha en 2019. Tuvo el marco de varias vicisitudes personales, no muy felices. Sin embargo la escritura salía en medio de la tormenta, transformándose en el sostén que me llevó a la orilla. Di con el editor al comienzo del año 2020 y rápidamente empezó la puesta a punto para edición. En este tiempo todos sabemos el grado de dramatismo (¡y de ficción!) que impregnó nuestras vidas. Encontré (mejor dicho, asimilé) el valor descomunal de la amistad, de esa gente que siempre está. Una buena historia para contar, que no es poco. ¿Y qué perdí? El miedo. Muchas veces hemos tenido la sensación de que somos capaces de sobrevivir a cualquier calamidad. Bueno, eso es cierto.

―Si tuvieras que elegir uno de tus libros: ¿con cuál te quedás y por qué?

―Con el último, aunque eso es temporario. El tiempo va generando una especie de historia familiar alrededor de cada escritura, y sabemos que todos fueron absolutamente necesarios e importantes en la vida. Son como los hijos, cada uno se lleva parte de tus entrañas. Pero este es especial: está bien editado, bien escrito, es ambicioso… Creo que va a darme muchas satisfacciones.


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📢 MARÍA ELENA SOFÍA HABLA SOBRE SU LIBRO 

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La autora

María Elena Sofía nació en O’Higgins, provincia de Buenos Aires. Publicó los libros: Primer Fuego (cuentos, Ediciones El Candirú, 2001), Historias para niños (cuentos infantiles ilustrados, 2012), Aidan Bell y El Libro del Destino (novela juvenil, 2016) y Abreviando, teatro (dramaturgia breve, 2017) con Sofía Ediciones.

También Extraño paraíso (novela, escrita con Marcelo Moriconi), Perturbaciones (dramaturgia de varios autores argentinos. Edición de ARGENTORES y ProTeatro), y Dramaturgos de la provincia de Buenos Aires (elegida por concurso, ARGENTORES). Estrenó obras de teatro, en Buenos Aires, La Plata y Mendoza. Fue guionista de Palabras de amor (homenaje a Joan Manuel Serrat. Centro Cultural Ernesto Sábato, CABA, 2007).

Actualmente trabaja en el ámbito editorial.


Sinopsis

Buenos Aires, década de 1930. Ulysse es un joven rústico, de escasos recursos y poco instruido, que vive prácticamente en la calle. En una redada policial cae preso y es destinado a la cárcel de Ushuaia, donde convive con delincuentes peligrosos. Pronto advierte que se ha metido en un gran problema y que debe proponerse una meta  que sostenga la esperanza de salir con vida de allí.

Un día encuentra la fotografía de una joven hermosa. Puede averiguar que es una actriz y cantante francesa llamada Simone. Se enamora, desea llegar a conocerla y conquistarla. Sueña y habla con ella durante las noches. Esa ilusión lo mantendrá vivo. Necesita transformarse en un hombre digno.

Cuando se entera de la muerte de Gardel decide ser cantor de tangos. Al bibliotecario de la prisión, con quien ha entablado una singular amistad, la idea le parece absurda, pero le sigue la corriente y le enseña rudimentos de francés y algunas letras de tangos de la época.

Una vez libre, aparecen personajes que lo ayudan y otros que intentan torcer su camino. Cargando su pasado como un ancla, sortea situaciones perturbadoras y decisorias. Ulysse permanece fiel a su amor en París y se prepara cada día para conocerlo y merecerlo.

Esta historia es como un tango que ejecuta su propia música, que nos conecta con esa expresión desde el amor, la desilusión, el arrabal, la figura de la madre, los códigos de la amistad, el trasfondo de una época. Y al igual que un tango, nos provoca sobrecogimiento y nos cuenta la transformación de la vida de un hombre explicada a través del canto. Un canto que empieza donde cesa la palabra.


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Mil veces la vida

María Elena Sofía. 

Nido de Vacas, 2020. Cicatrices/5. (Novela)
21 x 14,8. 192 páginas.

Edición: Federico Riveiro, Ezequiel Evangelista, Ludmila Padilla. Ilustraciones: Santiago Boscacci. Diseño: Nido de Vacas. Diseño de la colección: Emiliano Raggi.




PUNTOS DE VENTA

📌 ARRECIFES
☑️ Paréntesis (España 877)

📌 CABA
☑️ Libros Del Buen Leer


📌 CHACABUCO
☑️ Martín Fierro 
(Av. Vieytes 71)
☑️ Centro Cultural Naranja Lima (Zapiola 86)


📌 JUNÍN
☑️ Cen Tierradefuego Libros (Arquímedes 373)


📌 PERGAMINO
☑️ El Cruce -Libros y Cómics- 
(Av. Yrigoyen 1041)

📌 ROJAS
☑️ Jarabito (Constitución 473)
☑️ Cen Tierradefuego Libros (Av. 25 de Mayo 521)
☑️ Martín Fierro (Eva Perón 476)

☑️ La Vineria. Momentos y sabores (H. Yrigoyen 373)

📌 ROSARIO
☑️ Santiago Boscacci (Tel: 3412 84-3297)


📌 SALTO
☑️ Nueva Paradoja


MERCADO LIBRE

(Envíos a todo el país)

📌 Mil veces la vida, de María Elena Sofía 


CONTACTOS 

Nido de Vacas Ediciones

Email: nidodevacas@gmail.com

Facebook: https://www.facebook.com/nidodevacasediciones

Instagram: https://www.instagram.com/nido_de_vacas/

Teléfono-Whatsapp: 2474 590202 (Federico Riveiro)

 

Autora

Email: mariahsofia@yahoo.com.ar

Teléfono-Whatsapp: 11 3639-9940 (María Elena Sofía)

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martes, 10 de noviembre de 2020

Federico Riveiro: “La apuesta está en mostrarnos como una alternativa editorial”

 

Transcribimos la nota publicada en la edición del domingo 8 de noviembre de 2020 de El Nuevo Diario Rojense, basada en la entrevista realizada por Hernán Martino y Enzo Medina en Radio Rojas.


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FEDERICO RIVEIRO PASÓ POR “EL NUEVO EN RADIO”

“La apuesta está en mostrarnos como una alternativa editorial”


El editor responsable de la editorial rojense Nido de Vacas adelantó en la 92.5 la nueva publicación lanzada al mercado literario, lo cual constituye la décima obra del catálogo de Nido de Vacas, y la quinta producida en el curso del presente año: una hazaña, sin duda, para una editorial artesanal




Federico Riveiro, editor responsable de la editorial rojense Nido de Vacas adelantó en la 92.5 la nueva publicación lanzada al mercado literario, lo cual constituye la décima obra del catálogo de Nido de Vacas, y la quinta producida en el curso del presente año: una hazaña, sin duda, para una editorial artesanal.


“Como para cerrar el año, decidimos incluir un solo título más (“Mil veces la vida”, de María Elena Sofía), lo cual no es poco pero es uno de los cuatro que teníamos”, explicó Riveiro en El Nuevo en Radio”.


“Se trata de una autora de Chacabuco, con lo cual se nos abre la posibilidad de Nido de Vacas de llegar a otra ciudad. No es la primera obra de María Elena Sofía, que ya tiene algunos premios, y ha estado en Rojas, pero sí es su primera novela para adultos, también trabaja en el sector editorial y es la primera obra que realiza con otra editorial”, agregó.


-Mientras tanto, estuviste representando a Nido de Vacas en distintos eventos virtuales...
-Participamos en la primera Finde (Feria de la Cultura de la Provincia), fue en mayo, y estamos preparándonos para la segunda, para la cual se incorporaron otros rubros; se hace del 19 al 22 para editoriales y también tenemos una participación con el colectivo Ruta 188. Luego de la primera, los organizadores hicieron una encuesta para conocer las necesidades del sector y para la próxima edición (del 19 al 22 de noviembre) nos invitaron a participar de una charla, se hizo un cruce con el Colectivo Malisia, de La Plata, esa experiencia nos parece interesante porque visibiliza lo que está ocurriendo.


Respecto de la situación de las pequeñas editoriales y la posibilidad de obtener alguna respuesta de parte de los niveles de gobierno, dijo que “la apuesta está, pero es un trabajo a muy largo plazo”, y subrayó a ese respecto que “tenemos que hacer más hincapié en que se lean autores de Junín, Pergamino y de la zona, la apuesta está en empezar a mostrarnos como una alternativa, esa es una discusión que tenemos y que le pasa también a los autores”.


“Acá se presenta una alternativa, pero que cuesta sostener; en Junín tenemos participación en la Feria del Libro local contando qué es una editorial, que nosotros no le cobramos a los autores, que cuidamos el catálogo, que cada publicación tiene un trabajo de edición muy profundo; es que está esa confusión porque no todos somos lo mismo, no somos una editorial imprenta y desde ese lugar queremos proponerlo como una alternativa para dar de conocer a los autores de esta región y difundir lo nuestro, lo que se escribe más allá de la General Paz”, completa.


-¿Te has planteado abrir el catálogo de Nido a otros géneros?
-Han llegado otras propuestas; estamos abiertos a todo, pero no todo lo que llega es publicable y no todo nos interesa.


-¿Te cuesta, siendo vos mismo escritor, tener que decirle a otro autor que no estás interesado en su obra?
-Siii... Además nuestra propuesta justamente es valorar la propuesta del autor, al que no le cobramos; pero decir que no, es algo que no es grato. Se pinchan proyectos que tiran abajo el trabajo el autor: hacer un libro demanda mucho esfuerzo pero no todo texto terminado es publicable. Y mismo he mandando textos a editoriales y nunca tuve respuesta, así que ni siquiera sé si sirven o no, son experiencias complicadas para cualquiera que quiere publicar, entonces estar desde este lugar y tener que decir no, me pesa mucho.



Un desmayo en el vacío, la
novela más reciente de Federico Riveiro

Como quiera que sea, Nido de Vacas sigue firme en su trayectoria y es así que en el curso de este complicadísimo año la editorial rojense sumó cinco títulos: “Un desmayo en el vacío”, del propio Riveiro; “Canto de tierra y pan”, de Rolando Galante; “Camino” y “La llave maestra”, de Araceli Rodríguez (que ya están todos a la venta desde agosto), y ahora “Mil veces en la vida”, que estaría saliendo en algunos días más a la venta.


Con este objetivo, Riveiro adelantó que en los próximos días Nido estará publicando en su web ofertas y promociones. En ese sentido reconoce que los precios de los libros “son para salir corriendo, es un impedimento. Los libros tienen el problema de no ser objetos de primera necesidad, pero igualmente queremos ponerle el menor precio posible si bien producirlos sale caro y no podemos poner un libro a 300 pesos, como lo veníamos haciendo. Estamos manejando un precio de 500 a 550 pesos, en comparación con proyectos similares tenemos precios accesibles”.


-¿Cómo controlás las ventas de ejemplares, lo cual siempre ha sido un problema?
-Tengo todo controlado, cada libro es numerado y me permite controlar mejor, cuesta pero sé más o menos la circulación y cuando tengo las cuentas hechas, arreglamos con el autor. Tratamos de ser ordenados en sentido.


-¿Y el tema de los derechos del autor y los derechos editoriales?
-Una vez que está inscripto, el libro queda asentado en la Dirección Nacional de Derecho de Autor, firmamos contrato y siempre los derechos patrimoniales son del autor, nosotros contratamos cierta cantidad de ejemplares y por determinado tiempo para publicar su obra, que es del autor. En el caso de que un autor quiere publicar su libro en otro lado, hay que negociar derechos con la editorial que los tiene, y cuando se termine el contrato el autor queda liberado. Las editoriales grandes necesitan grandes volúmenes y básicamente quieren vender, por eso están estas editoriales chicas, donde las tiradas son cortas y si se vende todo, con suerte podemos reimprimir, podemos manejarnos de otra manera.


-¿Y cómo está el mercado editorial, en general?
-Creo que ha caído, y sí sé que cayó la producción: había editoriales con libros listos que recién están sacando ahora porque veían que el panorama no pintaba bien. En el tema ventas hubo discusión por las librería cerradas, ahí se potenció el mercado on line y para nosotros sigue siendo un problema porque un envío sale lo mismo que un libro, es extremadamente caro. Hubo proliferación de lecturas en formato electrónico, eso se ha potenciado.


-Y también los medios electrónicos permiten “piratear” obras a destajo...

-Hay muchísima y hubo una gran discusión sobre eso. En Mercado Libre he encontrado libros de Nido de Vacas que han sido bajados de Amazon, donde están publicados. He encontrado libros a 2000 pesos y digo qué pasa, pero lo hablé con el autor y no podemos hacer mucho. Hay autores de primera línea que saltaron cuando se creó una biblioteca virtual, adonde los autores podíamos subir nuestros libros en PDF. Yo estoy en los dos lugares, por un lado defendiendo los derechos del autor, porque cuando hicimos la campaña de PDF pusimos un límite porque son libros que se pudieran haber vendido y que el autor le restan la posibilidad de cobrar, por otro lado nos dio la posibilidad de hacernos conocer.


-¿Estás leyendo alguna nueva obra que podría ir a engrosar el catálogo de Nido?


-Tengo varias. Ningún autor es local, teníamos una novela de Amir (Abdala) pero el proyecto finalmente no prosperó. De a poco aparece gente de lugares muy inesperados que siguen nuestras actividades, preguntan y nos dicen que tienen algo para que leamos, pero el problema es que no nos da la capacidad para leer todo y debemos dosificar el tiempo. Otra cuestión es que lo hacemos gratis y la corrección de un texto demanda mucho trabajo.


-Finalmente, mi amigo, ahora lo convocamos en su carácter de autor: ¿Qué podemos esperar de su último trabajo, “Un desmayo en el vacío”?¿Sería una suerte de secuela de su anterior “Penales para el primer amor”?


-No lo llamaría continuación. El otro trabajo está narrado en primera persona por un personaje, y este retoma un hecho particular de la otra desde la tercera persona, se dispara para otro lado, y a ese primer personaje lo deja en un plano secundario y se centra en los otros tres. Es una historia donde son tres adolescentes y una mujer en medio de una familia un poco disfuncional, y uno de los protagonistas viene cargando una historia pesada desde sus orígenes y del que se va a ir enterando a medida que avanza la novela. Involucra un tema que no es nada nuevo pero sí se refiere a esa época oscura de los ‘70 en Rojas, toca un poco ese tema porque el origen incierto de uno de los personajes va por ahí, y eso queda abierto para saber cómo será el derrotero de los otros personajes.


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Reviví también la entrevista realizada con la Agencia Servicios Informativos (ASI), junto a Eduardo Alberti.

Click aquí 👇


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Un desmayo en el vacío


Federico Riveiro

Nido de Vacas, 2020. Cicatrices/4. (Novela)
21 x 14,8. 198 páginas.
ISBN: 978-987-47084-5-8
Edición: Ezequiel Evangelista, Ludmila Padilla.  Fotografía de tapa: Nayré García Montero. Fotografía del autor: Tomás Basilici. Colaboración: Juan José Oppizzi. Diseño: Nido de Vacas. Diseño de colección: Emiliano Raggi.






sábado, 21 de septiembre de 2019

Juan José Oppizzi: “Sigo luchando a favor del cultivo de la buena prosa”



El autor oriundo de Arrecifes presentó en Rojas su nueva novela “La salida”, editada por Nido de Vacas. Se trata de su décimo octava publicación, en una obra que novelas, cuentos, ensayos, piezas teatrales, poemas y aforismos.

Juan José Oppizzi y Federico Riveiro, editor de Nido de Vacas,
durante la presentación del libro
Ph: Emiliano Raggi

Guiada por el GPS de su auto, una mujer ingresa por casualidad en un camino de tierra. A partir de ese momento se verá en circunstancias que la obligan a tomar decisiones inesperadas y enfrentará numerosos obstáculos para tratar de escapar de esa encrucijada. Este argumento le sirve a Juan José Oppizzi a crear una historia breve y contundente: “La salida”, novela  a través la cual vuelve a mostrar un estilo narrativo sobrio, con una acción lineal y contundente que destaca por una síntesis equilibrada entre lo narrativo y lo dialógico.

Este libro, quinto volumen de Nido de Vacas y segundo de la colección “Cicatrices” de narrativa, fue presentado el viernes 20 de septiembre en el centro cultural Ernesto Sabato de Rojas, ante una buena concurrencia de vecinos. El evento contó con el auspicio de la secretaría de Cultura de la municipalidad de Rojas.

Para Oppizzi se trató de su décimo octava publicación, una obra literaria que reúne novelas, cuentos, ensayos, piezas teatrales, poemas y aforismos, algunas de ellas premiadas por reconocidas por instituciones ligadas al quehacer literario.

En el transcurso de la velada, el autor de la novela dialogó con el editor de Nido de Vacas, Federico Riveiro, en una charla en la cual se refirieron a la flamante obra y otros aspectos de la trayectoria literaria de Oppizzi.

La salida y otras obras de Oppizzi

-¿Qué podés decirnos acerca de tu nueva novela, “La salida”?
-Es una novela breve, sin una ubicación geográfica concreta, es decir que hay en ella descripciones del entorno, pero se podría desarrollar en cualquier sitio de la llanura pampeana. Desde el punto de vista formal, traté de encontrar un equilibrio entre lo narrativo y los diálogos. Ambos son sobrios, con palabras sencillas, buscando la máxima síntesis. Pocos personajes, bien marcados, una acción lineal y, lo más importante, una atmósfera contundente.

-¿Qué elementos podrías vincular de esta novela a las publicadas anteriormente?
-Siempre hay vínculos de estilo, pero esta novela tiene una particularidad: es parte de un experimento. Empecé a escribir dos novelas al mismo tiempo. Ambas son de tipo psicológico, pero en la otra predomina exclusivamente lo narrativo, no hay diálogos. Fue exactamente en octubre de 2017. Los temas son muy distintos, y me dedicaba a escribir un rato cada una. El curso mismo de la escritura me llevó a acabar esta mucho antes. De hecho, a la otra aún le falta el capítulo de cierre.

-Has publicado 18 libros en casi 30 años como escritor: ¿en qué momento sentiste que encontraste un estilo, una voz propia para tus obras?
-El hallazgo de una voz propia fue para mí un proceso paulatino. Sigue siéndolo todavía. Uno cambia con los años y esos cambios se reflejan en los enfoques de la sintaxis, en la construcción de los personajes; hasta en la puntuación. Sin embargo, creo que encontré un tono cuando me animé a publicar mi primera novela, “Caza”, en una edición de cien ejemplares, de los que apenas han de quedar diez bien guardados. Antes de eso escribí muchísimo: novelas, pequeños ensayos, cuentos. Hoy miro esos borradores y me causan gracia. Son una ensalada de búsquedas, influencias e intentos fallidos. Sin embargo, fueron un proceso absolutamente necesario.

Ph: Emiliano Raggi

-Tu obra abarca gran cantidad de los géneros literarios conocidos: ¿con cuál te sentís más a gusto a la hora de escribir? ¿Por qué?
-Considerando la relatividad de los géneros y considerando, también, que son imprescindibles para volcar cualquier contenido literario, diría que me encuentro más cómodo en la novela y en el ensayo. De cualquier manera, todo depende del tema. Hay temas novelísticos, cuentísticos, poéticos, teatrales y ensayísticos. Ponerlos en un género que no siento que les cae sería un error. Siempre me guío por la intuición formal. En cuanto a por qué elijo más esos géneros, podría decir que la novela me permite mayores desarrollos que el cuento o el relato, y que el ensayo llama a una precisión que siempre me seduce.

-¿Qué libro o qué otro autor produjo en vos el efecto que te gustaría producir en quienes te leen?
-Me es difícil elegir unos pocos ejemplos entre tantos libros que me impactaron. En mi adolescencia, sentí un golpe esclarecedor leyendo “El lobo estepario” de Hermann Hesse. En lo ensayístico, “Radiografía de la Pampa” de Martínez Estrada y “Pequeño diccionario de la desobediencia” de Luis Franco, así como las investigaciones históricas de Osvaldo Bayer, podrían ser las muestras. En materia de cuento, “Las puertas del purgatorio” de Conrado Nalé Roxlo. En poemas, Almafuerte y Juan L. Ortiz. Quedan muchos afuera de esta síntesis. El entusiasmo podría hacerme seguir listas interminables.

-¿Sos consumidor de escritores contemporáneos? ¿Qué opinión tenés de la actualidad literaria?
-Leo bastante a los contemporáneos. Y hay un fenómeno que me preocupa de la actualidad literaria y que supe hablarlo con un escritor al que le ocurre lo mismo (Antonio Requeni): los best sellers; una inundación de libros, de ficción y de no ficción, escritos según el dictado de las editoriales que buscan la venta masiva. Eso origina obras que responden a las pautas comerciales, a las modas, a lo que se consume en virtud de la propaganda. Por lo tanto, detecto una falta casi completa de elaboración literaria y una sobreabundancia de recursos efectistas, huecos y efímeros. Un ejemplo patético podría ser la escritora estadounidense Danielle Steel; ni las traducciones más empeñosas logran darle alguna jerarquía literaria; son pueriles en temática y desarrollo. Me eximo, por prudencia, de dar ejemplos negativos en literatos argentinos actuales. Desde luego que no todos los escritores contemporáneos caen (por suerte) en la podadora del marketing. “El sueño de los murciélagos” de Pablo Ramos, por ejemplo, es una novela que me reivindica la literatura actual. Ni hablemos de las excelencias de “Crónica de un iniciado” del recientemente fallecido Abelardo Castillo. Yo sigo luchando a favor del cultivo de la buena prosa, de aquel lenguaje que rompe con las limitaciones impuestas o autoimpuestas para explotar todas las posibilidades expresivas.

-¿Qué es lo mejor y lo peor que te dio la literatura?
-Lo mejor: una apertura mental a la que me obligo constantemente. Lo peor: la frecuente incomprensión de una parte del entorno, la que tiene el prejuicio del “intelectual” como una especie de extraterrestre exquisito y aristocrático.


Cobertura del evento realizada por ClyferTV

-Además de tu carrera como escritor, has desarrollado una carrera como conferencista de música clásica. ¿Encontrás algún vínculo entre la literatura y la música?
-El vínculo entre ambas es mucho más profundo que lo que se podría apreciar a simple vista (u oído). De hecho, la poesía (sea esta en prosa o en verso) es limítrofe con la música. La canción es el ejemplo más popular y más evidente de esa relación. Cuando canturreamos versos de piezas conocidas, automáticamente les damos el canto de la música que los acompaña y viceversa. A propósito, los experimentos para introducir música en la sintaxis literaria se remontan al siglo XIX. Uno de los que hizo algo novedoso fue un poeta alemán: Ludwig Tieck. Él introdujo los tiempos musicales en muchas de sus obras. Tituló “allegro”, “andante”, “presto”, etc a fragmentos poéticos escritos en prosa. El cubano Alejo Carpentier hizo algo así en su novela “El acoso”, que temporalmente dura lo que la ejecución en un concierto de la sinfonía “Heroica” de Beethoven. En lo personal, hice algún experimento al respecto con una novela aún inédita que bauticé “Sinfonía oscura”. Está dividida en cuatro partes, que responderían a los movimientos de una sinfonía clásica, y cada parte está a su vez subdividida en pequeños fragmentos también bautizados según el lenguaje musical. Traté de que no fuera solo la forma de encarar la sintaxis la que se expresara musicalmente, sino también la esencia de cada pasaje de la acción.

-Si tuvieras que elegir uno de tus libros: ¿con cuál te quedás y por qué?
-Elegiría uno que tuvo muy poca fortuna editorial: “La mirada turbia”. Es una novela escrita en plena furia neoliberal de los 90’, que ilustra una refutación de esa horrible filosofía. La publiqué en 2010 y por desgracia cayó en una de las pocas circunstancias en que se defraudaron mis expectativas editoriales. Quedan muy pocos ejemplares en mis manos, aunque todavía rueda por librerías y ventas en internet (sin que yo vea un solo peso, claro).  

Milagros Perticarari, modelo de la portada del libro,
junto al autor y el editor de "La salida"



Sinopsis

“La pantalla baja un párpado negro; una voz castiza le ha ordenado abandonar la ruta pavimentada; ahora enmudece cobardemente, y el camino de tierra se ve infinito. El celular no muestra ninguna barra de señal. Detiene el coche”.

Cuando el GPS de su auto le ordena tomar un camino alternativo, Celina no sospecha ni por asomo en qué situación ha caído. A partir de ese momento se verá en circunstancias que la obligarán a tomar decisiones inesperadas. Irá por rumbos contradictorios, que tal vez la lleven a muchas partes o a ninguna.

Las más diversas facetas de conducta se le implantan en la búsqueda de salvación. El entorno contribuye a crear una vorágine sobre la que se proyectan los interrogantes acerca de las fatalidades, las causalidades y los hechos deliberados.

Con un ritmo narrativo ágil y vertiginoso, Oppizzi construye un pequeño universo kafkiano en el que la búsqueda de una salida parece ajena a la certidumbre de su hallazgo.

El autor

Juan José Oppizzi nació en 1957 en San Isidro y está radicado en Arrecifes. Es conferencista y autor de casi una veintena de libros, entre novelas, relatos, ensayos, poemas, aforismos y piezas teatrales. Ha colaborado en espacios radiales, revistas y publicaciones virtuales de Argentina, Alemania, Francia, Cuba y Venezuela. Algunos de sus trabajos han recibido distinciones, como el 1° premio a la mejor obra narrativa publicada en 2000 por Pobladores del témpano, otorgado por la Sociedad de Escritores de la provincia de Buenos Aires (SEP), y la novela In extremis, finalista para la Faja de Honor de la misma entidad.

Ficha técnica

La salida. Juan José Oppizzi.
Nido de Vacas, 2019. 72 páginas. 21 x 14,8 cm.
Colección: Cicatrices/ 2
Edición: Federico Riveiro. Diseño de tapa: Emiliano Raggi. Fotografías: Luna Castronuovo. Modelo: Milagros Perticarari.


Otras obras de Juan José Oppizzi

Caza (novela) - edición del autor - 1993

Las cuatro paredes (novela) - Editorial Cumacú - 1997
Pobladores del témpano (novela) - Editorial Ayala Palacio - 2000
Hasta que descubro el miedo (poemario) - edición del autor - 2005
Sedimentos (aforismos) - edición del autor - 2009
Tres piezas breves (teatro) - edición del autor - 2010
La mirada turbia (novela) - Ediciones Al margen - 2010
El árbol y el caminante (cuentos) - Editorial Vinciguerra - 2012
Un río de milenios (poemario) - Editorial Vinciguerra - 2013
Aporte referido a la creencia (ensayo) - Editorial Vinciguerra - 2014
El próximo (novela) - Editorial Birkat-Elohim - 2014
La curva de la luz (novela) - Editorial Vinciguerra - 2016
La otra cara (selección de cuentos) - Editorial Vinciguerra - 2016
Los ecos del abismo (novela) - Alción Editora - 2017
In extremis (novela) - Clara Beter Ediciones - 2017
Lugares, hombres y personajes (ensayos) - Clara Beter Ediciones - 2018
Reverso (cuentos) - Clara Beter Ediciones - 2018