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lunes, 22 de noviembre de 2021

"De la tierra": se realizó en Chacabuco una nueva presentación del libro

 

Se trata de la reciente novela del escritor Juan José Opizzi, que publicó este año Nido de Vacas. La escritora María Elena Sofía, el periodista Diego López y los músicos Leandro García y Gustavo Tilli, de "Las guitarras del monte", participaron del encuentro realizado en el centro cultural Naranja-Lima




La novela "De la tierra", del escritor arrecifeño Juan José Oppizzi, se presentó el pasado sábado 20 de noviembre en la ciudad de Chacabuco, en el marco de un encuentro realizado en las instalaciones del centro cultural Naranja-Lima.

El autor estuvo acompañado por la escritora local María Elena Sofía, el periodista y escritor Diego López y los editores de Nido de Vacas, Federico Riveiro, Ezequiel Evangelista y Ludmila Padilla. También participó el grupo musical “Las guitarras del Monte”, dúo integrado por Gustavo Tillo y Leandro García.

La actividad contó con el apoyo de la Asociación de Escritores Chacabuquenses (ADECH).

Esta novela ya había sido presentada en octubre en la Sociedad Vasca de Arrecifes, y posteriormente en Rojas, en el marco de la Fiesta de Cultura. 

Asimismo, el próximo domingo 28 habrá de realizarse una nueva exposición, en esta ocasión en la Biblioteca Popular Obrera Jean Jaures de la ciudad de Luján.


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Conceptos de Diego López

"De la tierra" es una novela humanizante


De la historia, de nuestra historia nacional, recibimos de San Martín los hechos, sus logros, sus gestas, y también heredamos de él una forma de sentir, de pensar. Pero ese lado del prócer, que destaca una virtud sobresaliente, opaca el lado humano, esconde defectos que el prócer pudo haber tenido, tapa el lado mundano, nos hace olvidar que también es un simple mortal.

El primer desafío de Juan José Oppizzi en esta novela fue la de humanizar al prócer, la de mostrarnos ese lado de la historia que San Martín no eligió. Él eligió sus batallas, un sentido para su vida, pero las que no eligió (su primera infancia, sus raíces, el origen de su madre y de su padre; esas cosas que están marcadas y no fueron elecciones), nos interesan porque son las que luego influirán en la vida del prócer. Uno es una historia presente haciéndose  hacia el futuro. Así, Oppizzi nos brinda una posibilidad: ¿por qué no pensar que San Martín tenga origen en esta tierra? De verdad, en “esta tierra”. Que su madre pueda ser una aborigen, una hija verdadera de nuestra tierra.

Otro desafío es similar, pero a la inversa. La segunda parte de la novela toma como protagonistas a los aborígenes, en el contexto de la mal llamada “Conquista del Desierto”, y la cuenta con otra perspectiva. Sabemos que la Historia ha sido muy cruel con los aborígenes; los ha tratado de incivilizados, de salvajes, siempre los ha ubicado en un espacio marginal, al punto incluso de haberlos tratado como animales. Esto tiene forma en el segundo desafío en esta novela: el de humanizar a nuestros pueblos originarios, igualarlos a los otros.

 “De la tierra” es una novela humanizante, porque baja al ídolo y lo pone a la altura de nosotros, le asigna una historia, de modo que nos permite sentirlo humano; también es humanizante porque reivindica a los marginados de la Historia; y es humanizante porque iguala al lector, porque nos hace sentir a la par del prócer y a la par de los que fueron marginados. Y nos hace entender, de una vez por todas, que todos somos hijos de un mismo lugar.


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El análisis de María Elena Sofía

"Una ficcionalización de alta calidad literaria que no pretende justicias ni redenciones"




La novela histórica surgió a mediados del siglo XIX y rápidamente fue ramificándose y multiplicándose en obras diversas, creciendo y ganando lectores. Así encontramos el realismo de Benito Pérez Galdós contando la historia de un país, o aquellas que refieren la historia de una familia, como La casa de los espíritus. Historias de reyes y reinos, de batallas y conquistas. Se ha permitido también aquello de “qué hubiese sucedido si…” como el caso de Philip Roth, en La conjura contra América, donde Roosevelt pierde las elecciones, o en La Roma eterna de Silverberg, donde el imperio permanece hasta nuestros días. ¿Qué hubiese sucedido si en España ganaba la revolución? ¿Y si el resultado de la Segunda Guerra Mundial hubiese sido diferente? Pero en ninguno de estos modelos puede encasillarse esta novela que nos ocupa hoy.

Considerando lo que se dice de los libros de Juan José Oppizzi, del carácter distópico de su narrativa, me ocupé de buscar otro término que señalase un camino distinto para una comprensión de su obra. Encontré una palabra acuñada por el filósofo francés Charles Renouvier a fines del siglo XIX: ucronía, cuya traducción literal sería Sin tiempo o tiempo inexistente, y el sufijo "ía" que denota condición. Parafraseando a Tomás Moro, quien muchos años atrás hablaba de utopía como el no-lugar. Ucronía: la utopía de la historia. En el mundo de la novela sería la situación que nunca se dio (o quizás sí). Se trata de describir una historia en un universo divergente o paralelo; los personajes, documentos y hechos históricos a los que refiere, pueden tener mayor o menor profundidad en el desarrollo del argumento.

¿Puede describirse o redefinirse la historia con datos hipotéticos, o mediante los papeles hallados? ¿Hasta qué punto los relatos supuestamente realistas de la historia, o biografías de personajes relevantes, son verdaderos, cuando ha transcurrido tanto tiempo? ¿Cuánto de cierto hay, por ejemplo, en los relatos de Félix Mejía sobre las acciones de Hernán Cortés para conquistar a los aztecas? Por nombrar una de tantas novelas históricas hispanoamericanas…


En “De la tierra”, Oppizzi indaga sobre aspectos velados de la vida del Gral. San Martín. Sus orígenes, su infancia; su preparación militar y cultural, su relación con logias y su cercanía con los aborígenes de nuestro territorio. Esos hechos que parecen fuera de tiempo, o justamente “en un tiempo inexistente”, que sirven al autor para recrear un nuevo tiempo y territorio de novela, y a pesar de todas las definiciones del género, ha logrado mantenerse al margen y crear su propio mundo.

La novela histórica exige del autor una gran preparación documental y una cierta habilidad narrativa al mismo tiempo, para no caer en la novela ilusionista (que busca recreaciones verosimilistas según la mímesis aristotélica) o la novela antiilusionista (que no respeta la verosimilitud, a la manera de Bertolt Brecht). Tampoco predominan los hechos históricos sobre los ficticios, ni obligan a una redefinición de la Historia. Esta propuesta de Juan José está lejos de esos extremos y en ello, pienso, reside su importancia, porque ha respondido a una curiosidad por los hechos pasados, y ha logrado una ficcionalización de alta calidad literaria que no pretende justicias ni redenciones.

Veo en esta novela el puro interés del saber, el asombro por el descubrimiento del ser humano detrás del bronce, que no quita penas ni gloria a su entrega por la libertad. Ha dicho Hölderlin “lo que permanece lo fundan los poetas”; pienso que los próceres son los poetas de nuestra historia.

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De la tierra

Juan José Oppizzi

Nido de Vacas, 2021. 
Colección: Cicatrices/6

21 x 14,8cms. 106 páginas.

Edición: Federico Riveiro. Colaboración: Ezequiel Evangelista y Ludmila Padilla. Ilustraciones y arte de portada: Alejandro Pérez Vivero.




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lunes, 3 de agosto de 2020

Araceli Rodríguez: “Para mí escribir es terapéutico, pero siempre me gustó escribir”


Transcribimos la nota publicada en El Nuevo Diario Rojense, basada en la entrevista realizada por Hernán Martino y Enzo Medina en Radio Rojas.


ARACELI RODRÍGUEZ: ENTRE “CAMINO” Y SU PRIMERA NOVELA

“Para mí escribir es terapéutico, pero siempre me gustó escribir”


En 2012 publicó “Camino. Vivencias de un ACV”, testimonio y fruto de su recuperación - Y casi 16 años de aquel episodio que cambió su vida para siempre, presenta su primera novela, “La llave maestra”, que aparece en simultáneo a la reedición de “Camino”, obra que estaba agotada desde hace algunos años






Con proverbial modestia, asegura que no es escritora y que para ella escribir es terapéutico. Pero un 1 de agosto de 2004 la convecina rojense Araceli Rodríguez sufrió un ACV que le dejó graves secuelas físicas y una afasia significativa. Es cierto, sí, que la escritura de su experiencia formó parte de un proceso de rehabilitación paciente e ininterrumpido. Así fue que en 2012 publicó “Camino. Vivencias de un ACV”, testimonio y fruto de su recuperación. Al margen, lo cierto es que Araceli dio un paso más en su evolución personal y se lanzó a la escritura de una obra de ficción. A casi 16 años de aquel episodio que cambió su vida para siempre, presenta su primera novela, “La llave maestra”, que aparece en simultáneo a la reedición de “Camino”, obra que estaba agotada desde hace algunos años.

“La llave maestra” narra la historia de una mujer que huye sin dejar rastros y se oculta en un pueblo alejado de la provincia de Río Negro. Casi veinte años después, atormentada por los recuerdos y los secretos, regresa dispuesta a sanar las heridas de su pasado.

En tanto, “Camino”, que agotó una primera edición de 500 ejemplares, cuenta la experiencia de vida de la autora tras sufrir un accidente cerebro vascular. Se trata de un testimonio profundo, de fe y de superación, que invita a reflexionar sobre el valor de las pequeñas cosas y la oportunidad de volverá empezar.

Esta nueva versión acerca el texto original a un público más amplio. Se incorporan correcciones de estilo y una revisión de la terminología clínica, procurando una narrativa accesible tanto para quienes se interesen en la rehabilitación desde lo vincular como desde el área de la salud. Ambas producciones llegan de la mano de la editorial rojense Nido de Vacas que, entre paréntesis, tiene previsto poner en circulación cuatro nuevos libros en el transcurso de este mes, todos de autores rojenses. 

Los otros títulos son el poemario “Canto de tierra y de pan”, de Rolando Galante (recientemente declarado de interés municipal y cultural por el HCD de Rojas), y la novela “Un desmayo en el vacío”, de Federico Riveiro.

Esta semana, en “El Nuevo en Radio”, Araceli dijo que “lo mío es un trabajo terapéutico, por lo cual te agradezco el título de ‘escritora’, aunque la verdad es que siempre me gustó escribir; cuando comencé a hacerlo fue tan hermoso para mí que fue como dejar un poco de lado el pensamiento de que, por ejemplo, mi lado derecho no funcionaba. Por lo cual yo hacía mucha terapia, durante siete años, casi todos los días”.


“Empezar a escribir me llevó a otro terreno: y fue muy bueno. Cuando comencé mi tratamiento, a doce o quince días de operada, la fonoaudióloga me pidió que escribiera mi nombre... y yo no podía hacerlo. Me acordaba de la letra ‘a’, pero no pude escribir mi nombre...”, relata luego, describiendo las consecuencias de la afasia que le dejó como secuela su ACV. El lado derecho de su cuerpo estaba paralizado, su lado izquierdo apenas respondía; prácticamente sólo podía mover sus ojos, y las palabras se formaban en su mente para luego desaparecer, inasibles.

“La escritura me ayudó un montón; de no poder encontrar una palabra a poder escribir un libro contando mi historia, para mí fue algo grandioso”, señala. Pero advierte: “Yo soy creyente, y me puse a pensar que si Dios había permitido que esto me sucediera, era para algo bueno, si bien mi rehabilitación fue muy larga, muy dura y muy difícil. Pero me llevó a encontrar estas cosas tan hermosas, como poder escribir”.

Igualmente admite lo duro que fue perder su libertad de movimientos y, literalmente, depender de su familia o de profesionales para poder, sencillamente, subsistir. “No podía hacer nada, pero lentamente avanzaba; y el entorno familiar me ayudó muchísimo, como las amistades, ya que siempre suplían las necesidades que yo tenía”, recuerda.





“Camino” aparece en 2012. Pero, ¿cuáles eran sus expectativas en cuanto a dar a conocer públicamente una vivencia tan íntima y confesional? “Mirá –responde- yo lo escribí porque pensé que podía ayudar a otros. Primero, porque me gustaba escribir, y luego porque le podía dar una mano a otro que pasara lo mismo que yo. Me planteé tres metas y el libro se terminó cuando pude cumplir esas metas que me había propuesto”. Su primer opus fue básicamente una edición independiente, “que ni derechos de autor tenía”, comenta, con humor. Para su reedición, paralela a la aparición de, ahora sí, su primera obra de ficción, confió en el equipo de Nido de Vacas, gente linda que se toma muy en serio a los autores de su catálogo y lleva las cosas a un nivel profesional.

Sobre “La llave maestra”, su primera novela, Araceli explica que “siempre me gustaron las novelas, y me animé: empecé sola, estuve un año y pico escribiendo; luego la llamé a mi fonoaudióloga, a ella le gustó, empezamos a trabajar, a pulir mi libro. Después ya lo vio Federico Riveiro, y así fue”.

Pero, ¿cómo nace “La llave maestra”? Así de simple: “Comenzó a nacer porque hace muchos años me contaron una historia, y esa historia me dio el pie para empezar. Aclaro que la historia es totalmente una ficción. Es sobre una chica que vive en Rojas, que sufre una desilusión amorosa, que conlleva a un montón de circunstancias muy difíciles para ella, por lo que se va de Rojas a vivir a un pueblo de la provincia de Río Negro. Ahí empieza de nuevo, forma su familia y luego, una amiga, que siempre la estuvo buscando, la encuentra. Vuelve a Rojas, y ahí se encuentra con un montón de cosas de su pasado”.

“Yo entendí muchas cosas con mi ACV; me dejó muchas cosas positivas; también negativas, qué se yo, un brazo que no me responde, una renguera... Pero interiormente pude crecer y darme cuenta de un montón de cosas, valorar la vida como realmente siempre me gustó hacerlo, aunque a veces uno no encuentra la manera. Pero el accidente vino para reanimarme...”

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La llave maestra

Araceli Rodríguez

Nido de Vacas, 2020. Cicatrices/3. (Novela)
21 x 14,8. 124 páginas.
ISBN: 978-987-47084-3-4
Edición: Federico Riveiro, Ezequiel Evangelista, Ludmila Padilla.  Fotografías: Tomás Basilici. Colaboración: Laura Spina. Diseño: Nido de Vacas. Diseño de colección: Emiliano Raggi.




Camino. Vivencias de un ACV 


Araceli Rodríguez

Nido de Vacas, 2020. 
21 x 14,8. 106 páginas.
ISBN: 978-987-47084-2-7
Edición: Federico Riveiro, Ezequiel Evangelista, Ludmila Padilla.  Ilustraciones: Emanuel Evangelista. Fotografía del autor: Nicolás Basilici. Diseño: Nido de Vacas





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martes, 30 de junio de 2020

Rolando Galante: “Mi escritura tiene que ver con mi compromiso con la tierra que habito y con sus hombres y mujeres”




Transcribimos la nota publicada en la edición del domingo 28 de junio de 2020 de El Nuevo Diario Rojense, basada en la entrevista realizada por Hernán Martino y Enzo Medina en Radio Rojas.


Rolando Galante: “Mi escritura tiene que ver con mi compromiso con la tierra que habito y con sus hombres y mujeres”



La obra del docente y escritor rojense reúne poemas escritos entre los años 2018 y 2020 - Este libro, segundo volumen de la colección de poesía Espantapájaros, de la editorial rojense Nido de Vacas, saldrá a la venta en el transcurso del mes de julio.

Rolando Galante presenta su primer libro: Canto de tierra y de pan.

El docente y escritor rojense Rolando Galante se prepara para presentar en los próximos días su primera obra literaria: “Canto de tierra y de pan”, que reúne poemas escritos entre los años 2018 y 2020 y que toma forma de libro de la mano de la editorial Nido de Vacas. Esta obra, segundo volumen de la colección de poesía Espantapájaros, saldrá a la venta en el transcurso del mes de julio.
Desde la editorial, en la info difundida al respecto, señalaron que “Galante es profesor de Lengua y Literatura, con una trayectoria de más de veinte años en diferentes establecimientos educativos de nuestra ciudad. Su labor autoral se ha visto reflejada en numerosas letras de canciones, algunas de las cuales fueron musicalizadas por distintos compositores y han participado en festivales de canciones inéditas. En todos los casos obtuvieron premios. Dichas letras forman parte del cancionero inédito Soy la semilla, escrito entre los años 2006 y 2009. Actualmente forma parte de Ramito de Albahaca, un grupo que amalgama música, alfarería y literatura. También incursionó en la radiofonía como co-conductor del programa “Ecos del ayer”, que se emitió por Radio Rojas. El autor es, además, un actor comprometido con un proyecto de país equitativo, solidario, feminista, garantista, en el que la justicia social sea un tema de estado, como la salud y educación públicas, y el salario de los trabajadores. Milita por un país integrado a la Patria Grande latinoamericana, libre del yugo de las grandes potencias y los capitales especulativos que por tanto tiempo nos han sometido al atraso y la pobreza”.



LO QUE NOS DIJO EL AUTOR
En diálogo con “El Nuevo en Radio”, Galante nos dijo, respecto de la iniciativa de publicar su primera obra, que “la idea surge como nacen muchas cosas, a partir de encuentros fortuitos y conversaciones informales que veníamos teniendo con Fede Riveiro (responsable de Nido de Vacas), en las que le comentaba sobre un material que tenía pero quedaba postergado hasta que, a principios de este año, en una de las escuelas en las que trabajo coincidimos con Ezequiel Evangelista (también de la misma editorial), quien me dio el empujoncito para que les enviara el material”.
“Tengo entre 70 y 80 poemas escritos, a partir de ahí empezamos a reunirnos, y empezamos a trabajar en una selección hasta que quedaron los 32 que conforman el libro que vamos a publicar”, explica.
En la misma línea, indicó que “cuando empezamos a reunirnos, la idea que tenía era que el libro tuviera una unidad conceptual, que no fueran poemas que no tuvieran nada que ver uno con el otro”. 
Respecto de la temática de su obra, Galante dijo que “muchas veces nosotros creemos que elegimos los temas acerca de los cuales vamos a escribir pero es al revés, esos temas ya están en nosotros y se manifiestan”, y agrega: “Mi escritura tiene que ver con mi compromiso con la tierra que habito y con los hombres y las mujeres que viven en esta tierra; yo nací, crecí y vivo en Rojas, y me reconozco como un hijo de la vasta extensión del paisaje latinoramericano”.
Y reflexiona: “Si tuviera que definir la poesía en una frase, cosa que es imposible, diría que es el canto coral de y para los pueblos; concibo la poesía y la cultura como algo popular: nadie puede negarle al pueblo la participación en la cultura, todos pueden y deben participar de la cultura. Como decía un poeta riojano, Ariel Ferraro, que ha nutrido tanto nuestro cancionero popular, ‘los pueblos que poseen canto propio son los únicos capaces de sobreponerse al destino más adverso’. Canto de la tierra, pensando en nuestra Pachamama, y en los hombres y mujeres que todos los días luchan por conseguir el pan, que debe ser repartido y para compartir siempre. Mi libro tiene que ver con todo esto, que el libro tenga ‘latidoamericano’, haciendo un juego de palabras…”
Respecto del compendio de trabajos, explicó que “los poemas son de 2017 y 2018 en su gran mayoría, algunos los escribí en 2020 y no he hecho modificaciones en los contenidos, pero lo que sí ocurrió es que esta pandemia y el aislamiento hizo que se retrasara el trabajo que veníamos realizando. No modifiqué el contenido de los textos y será motivo para futuros poemas: esta pandemia nos debe hacer repensar el estilo de vida que veníamos teniendo, una sociedad actual que se sostiene a partir del consumo todo el tiempo, consumo de muchas cosas que a veces no son necesarias o que no hacen a nuestra calidad de vida”.
“Estaría bueno volver a vivir en armonía con la naturaleza, el hombre ha castigado tanto la tierra que de alguna manera nos pasa factura, las sociedades precolombinas han sido muy sabias en ese estilo de vivir y lamentablemente nos hemos alejado muchísimo de eso. Los incas se extendieron desde el sur de Colombia hasta Mendoza y en esa vasta geografía, con un sistema que ha despertado algunas controversias, de reparto donde a nadie la faltó comida y todos pudieron vivir en armonía con la naturaleza, y esta sociedad que construimos es tan endeble que un virus pone a tambalear a las potencias mundiales”, apunta.
Respecto de la estructura de sus trabajos, explica que “es poesía en versos libres, agrupados en estrofas. Cada uno, de acuerdo al contenido, tiene una estructura particular. Los chicos de Nido de Vacas hicieron aportes importantísimos y una sugerencia tenía que ver con pasar alguno de los poemas a prosa, probamos pero no estuve tan convencido y mantuve la idea original”.
-¿Te costó dar ese paso que es franquear la barrera que separa al autor del público que, en definitiva, juzgará su obra?
-Hubo una manifestación anterior que no tiene una explicación racional, es algo que sentí: tenía que publicar lo que había escrito, sobre todo en este último tiempo. Uno siempre escribe, guarda y es muy reacio a la hora de tener que mostrar lo que uno ha hecho pero sentí ese deseo, esta vez, de decir “tengo esto y quiero compartirlo”, ponerlo a consideración, que la gente lo lea, quiero dejar un testimonio sobre estas cuestiones que para mí son centrales, como lo es nuestra identidad cultural, saber de dónde venimos para saber quiénes somos. Las ambiciones son muy grandes y para achicarnos hay tiempo, y en ese sentido la obra pretende ser un punto de inicio acerca de hacer pensar y reflexionar a partir de la poesía nuestra compleja identidad cultural.
“Somos hijos de un genocidio y de la posterior negación de ese negocidio; durante 500 años se ha intentando imponernos una cultura, negando otra que no puede ser negada”. 
-El actual contexto crítico que atraviesan varios países de Sudamérica, ¿afectó de alguna manera tu proyecto?
-En relación con la escritura ni lo facilitó ni lo complicó porque es aquello de lo que me nutrí y quise dejar plasmado en el libro. Hay una serie de textos que tienen que ver con nuestra cultura originaria y otra serie que tiene que ver con nuestra América precolombina y actual, y claro que los acontecimientos políticos de nuestro continente aparecen reflejados en algunos textos. El contexto sí incidía, por mi manera de pensar, en el estado anímico en el que yo escribía los textos porque, por ejemplo, hay un texto que se titula “Wuliwya”, como se dice en lengua aymara, que habla de lo que pasó en Bolivia y cómo se derrocó a un gobierno democrático.

Sobre la presentación formal de su primer opus, no hay aún fecha establecida, en virtud de la contingencia. Mientras tanto, Galante explicó que “Federico (Riveiro) mandó el último borrador a la imprenta y calculamos que el fin de semana (por el presente) va a llegar un primer ejemplar, denominado prueba de galera, sobre el cual debemos trabajar y hacer alguna corrección o agregado puntual. Calculo que la semana que viene se va a estar mandando el borrador definitivo y de ahí van a venir los ejemplares y luego organizaremos la presentación, viendo de qué forma lo hacemos, ya que debemos tener en cuenta esta situación que estamos viviendo”.
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Escuchar la entrevista completa  📢

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Canto de tierra y de pan

Rolando Galante 

Nido de Vacas, 2020. Espantapájaros/1. (Poesía)
21 x 14,8. 88 páginas.
ISBN: 978-987-47084-4-1
Edición: Federico Riveiro, Ezequiel Evangelista, Ludmila Padilla.  Ilustraciones: Raúl Soria. Fotografía del autor: FD Fotografía. Colaboración: Carla Berruti. Diseño de colección: Emiliano Raggi.







lunes, 24 de febrero de 2020

“Nuestra experiencia viene dando unos pasos bien significativos”


Compartimos parte de la entrevista realizada para El Nuevo Diario Rojense, publicada en la edición impresa del domingo 23 de febrero de 2020. 

La nota completa puede leerse en el sitio de Radio Rojas.

Agradecemos a Eduardo Alberti por la nota y por la cesión del material.



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Ezequiel Evangelista y Federico Riveiro, 
de Editorial Nido de Vacas


“Nuestra experiencia viene dando unos pasos bien significativos”


Con varias ideas y proyectos para este calendario, el emprendimiento local avizora un año con buenas expectativas. Buscan afianzar la presencia de sus materiales en ferias y exposiciones. Una novela de su colección ingresará al ámbito educativo




La editorial local Nido de Vacas, a cargo de Federico Riveiro y Ezequiel Evangelista, se apresta a trabajar en varias ideas y proyectos para este año, con la posibilidad de editar un importante número de obras, todo supeditado a la dinámica de la economía argentina.

Este diario habló con ambos sobre cómo se avizora el 2020, un calendario prometedor para la industria editorial nacional a partir de los anuncios del gobierno nacional con la vuelta de programas de lectura y positivas modificaciones en el sistema educativo.

Riveiro comenzó diciendo “hay muchas ideas para este año, por el momento estamos organizando las charlas del ciclo FilosoQué?, viendo qué se hace con las publicaciones” y agregó “una de las obras que tenemos tiene que ver con una novela, la primera, de Araceli Rodríguez que se va a publicar en agosto, como se cumplen 15 años del ACV (accidente cerebro vascular) que tuvo ella y también vamos a reeditar su primer libro”. Con esta publicación, Nido de Vacas tendrá ya la tercera novela de la colección de Narrativa.

-Este año aparenta ser auspicioso para la industria editorial, ¿?

-Riveiro: A priori se presenta como algo auspicioso. Es positivo la implementación del plan nacional de lectura, lo que de va a dar un impulso a las instituciones educativas. En ese marco hay buenas novedades, porque en Junín se leyó la última novela que publicamos que es ‘La salida’, de Juan José Opizzi, obra que gustó y se va a trabajar en las escuelas. Esto se da por la articulación que tenemos con la editorial Rama Negra, en esa ciudad, como también la tenemos con Milena en Pergamino, con las que conformamos #188 RutaEditorial. Esto implica que el libro se va a mover entre varias escuelas, entra en el circuito educativo, se va a trabajar la obra durante meses y eso implica que el autor va a participar de algún encuentro con los alumnos. Además está la posibilidad de participar con esa novela en la feria del libro.
Inversamente Rama Negra tiene un libro que se llama ‘No abras la última puerta’, una novela para adolescentes de un autor de Junín, que el año pasado trabajó en muchas escuelas y gente de Rojas se comunicó con nosotros porque quiere trabajar ese libro.

-Entrar en el ámbito educativo conlleva otra dinámica

-R: Totalmente, le permite al autor presentarse de otra manera.
-Evangelista: Hasta ahora lo que veníamos haciendo son encuentros puntuales, algún proyecto de lectura. Con este trabajo sostenido en el tiempo, con varias escuelas trabajando en simultáneo con el mismo texto, que lleva un cierre con el autor, quien a su vez es de la zona y tiene una buena cantidad de obras con diversos estilos. Queremos ser el puntapié para otros proyectos similares.

-A su vez Nido de Vacas se va afianzando, no solo en la región sino también en otros puntos, además de estar presente en otros ámbitos, como lo es el educativo

-R: Así es. Es algo que empezó a darse el año pasado gracias a la articulación con FilosoQué?, de la mano del docente y escritor Diego Singer y las actividades que él hace. Él presentó el libro en Rojas, en Colón, en Pergamino, en Chacabuco y en Salto también hizo una charla. Con eso tuvimos una pequeña expansión que nos sirvió.
Por eso la idea es, a partir de la organización de FilosoQué? es salir aun más. Tenemos un stand en Feriarte, acá en Rojas, donde vamos a participar durante todo el año con los libros nuestros y los de Ruta 188, que son las editoriales de Pergamino y Junín.
Esto nos va a permitir interactuar con un público que no sabe que existe la editorial en Rojas. También vamos a participar de la feria Leer, que se hace en San Isidro, un evento que es muy grande, con más de cien editoriales independientes. Esta es otra puerta que nos abre Diego (Singer), ya que él va a estar participando también.

-Hoy qué es más difícil, ¿publicar un libro o vender un libro?

-E: Nosotros tenemos bastante resuelta la parte de la edición. Hemos adquirido bastante entrenamiento, fundamentalmente Fede que tiene un recorrido de hace muchos años de autopublicarse y mucho tiempo dedicado a la lectura. Y luego de la publicación de estos cinco libros que editamos, que nos permitieron un entrenamiento. Nos juntamos a corregir, nos entendemos y avanzamos.
Lo que nos falta es generar una estructura más armada de ventas, de distribución y circulación de los materiales que vamos publicando. Comparando con editoriales emergentes, creo que nuestra experiencia viene dando unos pasos bien significativos.

-Incluso comparándose con ustedes mismos. Con una mirada en perspectiva, sabiendo desde dónde se partió y dónde están hoy, puede decirse que hay un crecimiento notorio y una cierta maduración.

-R: Así es. Incluso fuimos aprendiendo de algunos errores o aprendimos a modificar algunas cuestiones sobre la marcha, que tienen que ver más que nada cuando el libro ya está afuera. También tiene que ver con la cantidad de libros que imprimimos, dónde se ubican, dónde puedan funcionar, contar con el compromiso del autor con su obra. Pero hoy, lo que más cuesta entre publicar y vender es vender. Eso tiene que ver con la cuestión económica, con la abundancia de materiales que hay, ya que se debe competir cada vez con más títulos. Además nos encontramos con el aumento de los costos de impresión.
-E: Autores que ya publicaron con nosotros nos enviaron más materiales, lo cual significa que están satisfechos con el trabajo que se hizo y con las actividades que hemos podido garantizar. 
Queremos priorizar a nuevos autores, algunos de los cuales ya tienen sus obras muy avanzadas, otros están con algunas ideas. 
(...) Del ciclo FilosoQué? estamos queriendo hacer un libro que recupere el taller de filosofía que se dio el año pasado en la Biblioteca que se llamó Clase, Raza, Género.





jueves, 5 de diciembre de 2019

"Políticas del discurso" en bibliotecas populares y educativas





Desde que empezamos a presentar el libro de Diego Singer, "Políticas del discurso", en abril de este año, en distintas escuelas, institutos de formación docente, bibliotecas y otros espacios culturales, fuimos dejando ejemplares para que el libro esté disponible para toda la comunidad educativa y el público en general.




Aquí está la lista de espacios donde puede consultarse, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y provincia de Buenos Aires:

CABA

- Centro Universitario Devoto (Complejo Penitenciario Devoto) (Bermúdez 2651)
- Centro Educativo para Niños en Tiempos y Espacios Singulares N°3 (Gutenberg 3674)
- Biblioteca "Juanito Laguna" - UTE (Bartolomé Mitre 1984)

GBA

Ciudad Evita
- Escuela "Dr. Mariano Etchegaray" (Manzana 16 Secc 1ª Circ 1ª)
Moreno
- Instituto Superior de Formación Docente N° 21 "Ricardo Rojas" (Merlo 2591)
San Justo
- Escuela de Educación Técnica N° 4 "Juan Manuel Fangio” (Villegas 2231)
San Antonio de Padua
- Instituto Superior de Formación Docente N° 109 "Juana Azurduy" (11 de Noviembre 570)

Provincia de Buenos Aires

9 de Julio
- Biblioteca Popular “El Provincial” (Acceso a Villa Fournier y Los Pinos)

Carlos Casares
- Escuela Primaria N° 2 "José de San Martín" (Alte. Brown y Balcarce)

Colón
- ISFDyT N° 124 “Dr. Juan B. Marenzi” (Calle 42 e/13 y 14))
- Biblioteca Popular “Mariano Moreno” (Calle N° 1027)

Chacabuco
- Escuela de Actividades Culturales  (Avellaneda 127)

Los Toldos
- Casa Museo Eva Perón (Eva Perón 1026)

Pergamino
- Bachillerato Popular “La Grieta” (Güiraldes 2049 – Bo. Kennedy)

Rojas
- Biblioteca Municipal “W.T. de Plácido” (Av. 25 de Mayo y Kennedy)
- Escuela Secundaria N° 1 “Francisco P. Moreno” (Leiva 156 - Rafael Obligado)
- Escuela Secundaria N° 2 “Adolfina Valenzuela” (Sarmiento y Ejército de los Andes - Carabelas)
- Escuela Secundaria N° 3 (20 de Diciembre y V. Vértiz)
- ISFDyT  N° 125 (Lamadrid 202)
- Escuela Secundaria N° 5 (H. Lagos y Ballesty)
- Escuela Secundaria N° 6 (Pte. Perón y Mármol)
- Escuela de Educación Técnica N° 1 “D. Luis Busalleu” (Larrea 455)
- CEPT N° 10 (Hunter)
- Escuela “San José”  (F. Roca 486)
- CIIE (9 de Julio 436)